Antonio Gala.
EL EQUILIBRIO ES IMPOSIBLE
jueves, 14 de junio de 2012
Y espero la llave de mí misma.
"Tenía gana de sentarse en la acera y ponerse a llorar. Como cuando a uno se le olvidaron las llaves de su casa y permanece durante media hora o una hora sin que nadie aparezca, ningún vecino, nadie, y está uno allí, a la puerta, deseando como nunca la cama y la tranquilidad del libro conocido y la luz conocida. Y está uno cerca, pero no puede llegar, y recuerda dónde están los interruptores y el hueco que se forma en la almohada después de haber dormido y la leve mancha de humedad del techo y cómo dejó sobre la mesa el paquete de cigarrillos empezado. Y no puede llegar a todo eso, de lo que sólo una puerta lo separa. Pero no tiene la llave. Se ha olvidado la llave. O se ha perdido la llave. Y es preciso que otro venga a abrirnos. Y no viene. Y le anhelamos esperando contra casi toda esperanza, en medio de la noche tan grande. Y no viene. Y quizá no venga nunca. Y tendremos que esperar que alguien salga, con el alba, si es que no se han muerto todos."
Antonio Gala.
Antonio Gala.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Realmente, compensa
Hoy una buena amiga, de esas que encuentras una vez cada diez años, que no olvidas en la vida y que ríe contigo en las alegrías y llora cuando no ha podido ayudarte en el pasado, me dijo que cuando encontrara una parte positiva de nosotros corriera a escribirlo para luego poder recordar que, de nuevo, pesa más lo bueno.
Quizás ayer tuve razón cuando pensé que hoy sería de esos días que realmente te hecho de menos, y es en estos momentos cuando más te odio y más te necesito. Mi vida es una enorme contradicción entre mis pensamientos y mis emociones. Sabes que suelo huir de ti porque tengo miedo a tener que enfrentarme a mis propios defectos, que a veces me hago la orgullosa y te pido más de lo que un ser humano pudiera hacer. Sé que te he fallado...
Tengo fotos en mi cabeza, imágenes sueltas de nosotros dos ¿Sabes? me veo feliz contigo. Una sonrisa sin fingir. Se me olvida que, desde que te conocí, soy otra persona. Me ayudaste cuando más lo necesité en aquel año en que nada salió a derechas y acabé metida en un barreño con flores blancas y canela esperando a que un "mal de ojo" imaginativo desapareciera de nuestras vidas. Me escuchaste y aguantaste una y otra y otra y una vez más con mis rutinarios "voy a suspender" entre lágrimas. Me ayudaste a fabricar un futuro en una casa en la playa y a comprender que en un piso de 90m2 no podía caber un patio interior, una piscina, un estanque con peces naranjas con tortugas de agua salada y una granja en miniatura (y aún así me prometiste que lo ibas a hacer por mí). Me enseñaste que ninguna palabra tiene el significado de lo que siento por tí. Me ayudaste a crear una que nos valiera (habibi). Me secaste las lágrimas cuando te conté el mayor de mis secretos y prometiste fingir que todo iba bien. Soportaste las largas rachas de sequía porque yo tenía muchas cosas en la cabeza. Me convenciste de que tener un sólo hijo era algo triste y que para tener dos era mejor tener tres y que, ya que estábamos tener 3 más uno adoptado sería genial (pero aún no me has convencido). Me ayudaste a planear trescientas veces unas vacaciones hacia el extranjero, en un precioso piso compartido cerca del centro de una ciudad preciosa, para acabar en Valencia. Contigo descubrí que la hipotenusa no sólo se podía usar en un cuaderno. Me hiciste perder la cabeza buscando nombres idóneos para nuestros hijos (Sara, Érika, Irene, Ismael, Daniel, Diego...) Me enseñaste que, para bailar, no se necesita música. Me mostrastes estilos de baile nuevos y "sorprendentes" para mí. Comprendí que lo de "noche romantica en el mar" es un mito. Me ayudaste a diferenciar entre avellana y cacahuete (mentira, aún no sé la diferencia). Me hiciste estudiar de nuveo biología para ver si por algún milagro divino, podríamos tener una niña pelirroja (no, aún con tus cuatro pelos pelirrojos en la barba, lo veo crudo). Descubrí las nueces de macadamia, los pimientos rojos en bocadillo, el curry y el arroz bagmatic. Me prometiste matrimonio en una noche de borrachera nada más empezar a salir y al final, nos "casamos" en pleno alcazar de Sevilla.
Me ayudaste a ser lo que soy hoy.
Te amo. Es una de esas frases estúpidas que las personas tienen miedo a decir. Pero tú y yo sabemos que es tan sólo una palabra absurda. Que el amor no existe, que lo que hay entre tú y yo es más grande que cualquier concepto creado...
Como te dige, sigo viendo mi futuro contigo. Un futuro que no se qué nos aguardará... quizás playa, quizás montaña. Tal vez una mansión, tal vez un piso... Lo único que sé, que sigo viendote con un pokito de barriga congelando ferreros rochés por mi embarazo para mis antojos en agosto, peinando a un husky/samolledo/terranova y paseando a una pequeña bichona maltesa mientras doy de comer a un gato persa, sigo imaginando mis tardes de invierno al lado de una chimenea y soñando con ver los ojos de mi primer hijo, un niño como ambos acordamos, y sentirme feliz por ver que es igual que tú.
Siempre seguiré mirando hacia el futuro, por que sé que mi futuro es aquel donde tú estés conmigo.
Te lo prometo
RINOA
Blanco.Negro
Acabo de cerrar los ojos, tengo miedo a ver que realmente somos distintos.
Hoy volvimos a discutir sin saber por qué. Tan solo lo hacemos... y las palabras hirientes dan paso al olvido ¿de qué? ¿de qué me enfadé?
A veces te miro y olvido el por qué estoy contigo, y me da realmente miedo
¿que pasaría si un día...no lo recuerdo?
Mañana tendré ganas de dormir contigo, de saber que estás a mi lado y sentir el calor de tu cuerpo como un protector. Ser realmente feliz con coger tu mano entre las sábanas. Pero hoy no es así... hoy es de esos días en que tenerte no me llena, en que no es suficiente, en que tu solo no me bastas. Hoy necesito más...
¿Que pasa si ese mañana dejara de existir?
¿Qué pasaría si mañana pasaras de ser el blanco perfecto, al más profundo negro?
¿Qué pasaría si un día, tal vez mañana, te dejara de amar?
RINOA
RINOA
Se perdió la inocencia. Se perdió la insensatez. Se perdió la ilusión por lo efímero. Se perdió una colonia de sueños. Se perdió un enjambre de esperanzas. Se perdió la cera blanca que había en el estuche. Se perdió la seguridad. Se perdió el valor y lo sustituyeron por miedo. Se perdió un abrigo en la parada del autobús. Se perdió otra hoja de este árbol. Se perdió una inversión. Se perdió el tiempo dentro de sí mismo. Se perdió el balanceo de un columpio. Se perdió la nana en una cuna. Se perdió el sonido de una risa sincera e ilimitada. Se perdió el desparpajo natural al hablar con un desconocido. Se perdió un cuento en el mar de la desilusión. Se perdió la rana por darle un beso. Se perdió un caminante por desviarse del camino. Se perdió él por no encontrarse con ella. Se perdió ella por buscarse.
Se esfumó…Desapareció… Pongamos letreros en las calles,
A ver si alguien la ha visto, Pon en letras grandes un: Se recompensará
Coloquemos esta foto e imprimámosla en color…
Tal vez así alguien reconozca a esta pequeña ansiosa de vida
Antes de que se de por muerta.
Se perdió…
Me perdí.
lunes, 6 de febrero de 2012
Siempre en estado de espera.
Sé que sólo tengo 20 años y aún debería ser más
paciente pero me cuesta. Tengo demasiadas ganas de que llegues. A veces esto me
disgusta ¿Sabes? Es como si no pudiera ser feliz con lo que ya tengo, como si
no pudiera ser autosuficiente en lo que respecta al ámbito “amoroso”. Me siento un tanto vacía sin ti y me inspiras
demasiada curiosidad. ¿Cómo serás? ¿Te gustará leer? ¿Qué música te gusta? ¿Qué
haces ahora sin mí? ¿Tienes barba? ¿El pelo largo, corto o a media melena?
¿Cómo son tus ojos? ¿Cómo sonríes? ¿Cuáles son tus complejos? ¿A qué le tienes
miedo? ¿Te gustan los días de lluvia y comer mandarinas arropado con el brasero?
¿Cuáles son tus traumas? ¿Tuviste una infancia dura? ¿Una adolescencia bastante
llevadera? ¿Fumas? ¿Sonríes de lado? ¿Te gustan las discotecas? ¿Eres de los pocos que no se
duerme con un documental de la 2? ¿Te gusta el buen cine? ¿Sabrás abrazarme sin
que me sienta incómoda? ¿Me amarás? ¿Me echas de menos como yo a ti? ¿Tienes
ahora pareja? ¿Cuánto has amado? ¿Sabes hacer el amor? Seguro que sabes porque
sino no podría amarte.
¿Sabes? Le tengo un tanto de pánico a que estas
palabras no te lleguen a ti sino a la persona equivocada. Que aparezca alguien
que sólo sea un espejismo de ti y crea que su llegaba ha sido la tuya. No
quiero volver a repetir eso.
Te estoy esperando.
Mika.
Mika.
jueves, 2 de febrero de 2012
El principio: Todos tenemos secretos.
Mientras sus ojos sinceros se posaban en mí y su mano acariciaba silenciosamente mi pelo, yo sentía que me moría por dentro. Jamás volvería a ser lo mismo.
Ese día, mientras viajaba en autobús tras la universidad, pensé en todo aquello que no podía decirle. Pensé que había cometido muchos errores, pero solo este me dolía realmente.
Todos tenemos secretos. Uno que viaja con nosotros, nos persigue y ronda por nuestra cabeza en un letargo profundo hasta que, sin tener un por qué, salta a nuestra conciencia con todo el peso que pueda acarrear una mentira.
Todos tenemos secretos. Uno del que nunca hablamos y que nos quema por dentro... Ahora, tú que lees esto, piensas en el tuyo. Te lo llevarás a la tumba, porque con él harás daño a las personas que quieres.
Pero, en lo más profundo de ti, grita por salir, explotar y contarlo.
A veces, ni siquiera con un amigo puedes contar; a veces, estás solo contigo mismo y tus recuerdos.
Este pequeño rincón del mundo, donde nadie te conoce ni nadie te juzga, será mi diario, el tuyo y el de todos. Yo no te conoceré, ni tú a mí tampoco. Solo sabremos del otro lo que no queremos que nadie sepa.
Será la confesión de personas desconocidas, será la confesión de personas sin nombre.
El equilibrio es imposible.
Rinoa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)